En el último invierno, la inclusión de los anticuerpos monoclonales en niños menores de 6 meses y la vacunación de las mujeres embarazadas para prevenir la infección por VRS han marcado un hito en la pediatría.
Gracias a la investigación se han dado pasos gigantes para reducir la mortalidad infantil en los últimos 50 años. No sólo las vacunas frente a la polio, la meningitis o la enfermedad neumocócica que previenen millones de muertes en todo el mundo, sino también el uso del surfactante artificial que ha cambiado la supervivencia de nuestros niños prematuros.
El blog de hoy busca saber qué sienten las familias que han accedido voluntariamente a participar en ensayos clínicos para tratar de mejorar la salud de los más pequeños.
¿Participaste en un ensayo clínico de la administración de anticuerpos monoclonales para tu hija? Finalmente ha sido aprobada y está cambiando la pediatría. Millones de niños se benefician de los efectos de esta vacuna. ¿Qué has sentido cuando te han informado de esto o al verlo en la TV y saber que millones de niños se han beneficiado?
«La sensación de saber que has colaborado en ayudar, no solo a mi hija, si no muchos más niños por una afección que causa tanto daño en los más pequeños. Me hace sentir muy orgullosa. Son tan importantes las investigaciones y la realización de estos ensayos, que haber participado y ver que ha sido efectivo, es algo maravilloso.»
Aunque en España aún no está aprobada la vacunación frente al VRS en embarazadas, tú participaste en el ensayo clínico. ¿Qué sentiste al saber que miles de niños se beneficiarán gracias a tu colaboración?
«Me sentí muy feliz de haber decidido hacerlo, porque gracias a mi participación y a la de muchas madres más, muchos niños se han beneficiado y se beneficiarán en el futuro de este gran progreso».
Después de haber participado en un ensayo clínico, ¿cuál es tu opinión sobre ellos?
«Decidir participar en el ensayo al principio da miedo, no voy a mentir. Participas en algo que no sabes qué pasará y debes confiar ciegamente en la gente que te rodea y que para tí son grandes desconocidos. En este caso, en el ensayo participaba mi hija y el miedo es aún mayor, pero nos aterraba más el hecho de que nuestra pequeña pudiese enfermar. La decisión de participar no fue fácil, pero si certera.
Gracias a nuestra participación y la de otras tantas familias, se ha conseguido una nueva vacuna que les protegerá de una enfermedad, que aunque no suena tan grave, es muy delicada en los primeros meses de vida.
Confiamos en el equipo al 100% y no nos defraudó. La atención, el cuidado y el apoyo que sentimos nos hizo convencernos aún más de que habíamos hecho lo correcto.
En todo momento nos sentimos arropados por el gran equipo sanitario que participa y se agradece de corazón».
¿Qué conclusiones extraes después de haber participado en un ensayo clínico?
«Después de participar en un ensayo clínico, me he dado cuenta de lo importante que son y de todo lo que ayudan a la sociedad para avanzar contra las enfermedades.
En todo momento me sentí muy cuidada por todo el equipo de estaba a cargo del ensayo».
Nos han contado su experiencia la mamá de Eira (que participó en el ensayo Melody, de anticuerpos monoclonales frente al VRS) y la mamá de Mateo (que participó en el ensayo Matisse, de vacuna frente al VRS en embarazadas).
El equipo de la Red de Investigación Clínica quiere agradecer a todos los voluntarios que hacen posible el avance de la medicina.


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